El turismo ornitológico adquiere presencia en Sobrarbe y en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El turismo ornitológico adquiere presencia en Sobrarbe y en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

El turismo ornitológico está en auge, sobre todo en España, ya que alberga un gran paraíso para las aves, pero sobre todo para las rapaces carroñeras.

Tal es así que España se posiciona como primer destino de turismo ornitológico a nivel europeo. Además, dentro de España, Aragón se encuentra en la tercera posición en lugares donde realizar la observación de estas aves, detrás de Extremadura y Doñana.

Fotografía Buitre Leonado; Autor: Alberto de Francisco

En concreto, en Aragón existen varios focos de interés ornitológico; Gallocanta por las grullas, Monegros-Belchite por las aves esteparias, Sobrarbe por sus aves rapaces y quebrantahuesos y Pirineos-Sierra de Guara por las aves de montaña.

Dentro de estos lugares, la Comarca de Sobrarbe y el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido son unos de los mejores destinos a nivel mundial, ya que albergan un paraíso tanto para las aves rapaces carroñeras como para los amantes de la observación y fotografía de estas aves, gracias a la abundancia de ganadería en régimen extensivo, comederos específicos para aves necrófagas y un clima muy favorable.

En la comarca de Sobrarbe se han registrado alrededor de 30 parejas de quebrantahuesos, más de 150 parejas reproductoras de buitre leonado, 20 parejas reproductoras de alimoches, 26 de águila real, 50 de milano negro y 150 de cuervo.

 

Pirineos Bird Center

Con la finalidad de crear un nuevo recurso turístico para potenciar la ornitología, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y la Comarca del Sobrarbe  han creado el proyecto “Pirineos Bird Center”, cuya sede se encuentra en el Eco Museo de la Fauna Pirenaica del Castillo de Aínsa, donde se informará de las rutas ornitológicas y de los puntos de observación de estas aves carroñeras.

En concreto, desde la fundación se reparten entre 15.000 y 20.000 kilogramos de restos cárnicos  para que se acerquen las distintas aves a comer y así poder observarlas.

Además, los datos recogidos por el Eco Museo han revelado que más de 11.000 personas han participado en las visitas guiadas a las instalaciones el año pasado, y de las 1.050 que se llevaron a cabo al comedero de Ainsa, el 72% fue turismo nacional.

Redacción

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